El tojo gallego y sus usos

La importancia del toxo en Galicia

El tojo, o toxo en gallego, es con toda probabilidad el arbusto más representativo de Galicia y una de las especies vegetales más queridas y apreciadas por lo gallegos, que desde tiempos remotos han sabido hacer buen uso de esta planta que crece en prácticamente todo el territorio: desde los acantilados en la costa hasta las montañas del interior, tiñendo nuestros paisajes de verde y amarillo cuando están en flor, prácticamente a lo largo de todo el año.

El tojo se encuentra ampliamente distribuido en España y es una especie autóctona en el País Vasco, Cantabria, Asturias y, claro está, en Galicia. Sin embargo, en otras regiones de España (Canarias) y del mundo (Chile, Argentina, EEUU, Canadá, Australia y Nueva Zelanda) el tojo es una especie invasora que produce daños en sus hábitats y ecosistemas, por lo que esta especie ha sido incluida en el Catálogo Español de Especies Exóticas Invasoras, regulado por el Real Decreto 630/2013, de 2 de agosto, y está incluido en la lista 100 de las especies exóticas invasoras más dañinas del mundo de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Todo ello es algo que puede resultar chocante para muchos gallegos, acostumbrados a ver esta planta en la naturaleza, y de la cual se ha hecho un intenso uso desde tiempos remotos, considerándose una especie beneficiosa en muchos aspectos. Sus brotes tiernos sirven de pasto especialmente de cabras y caballos, además, estas plantas de la familia de las Fabáceas, tienen la capacidad de fijar nitrógeno en el suelo al presentar nódulos de Rhizobium en sus raíces y también de airearlos gracias a sus profundas y gruesas raíces. A pesar de ello, lo cierto es que fuera de su hábitat natural, el tojo es un arbusto potencialmente muy dañino.

Prado
Caballo pastando

Existen cuatro tipos de tojo (del género Ulex) en Galicia:

  • El “toxo arnal” (Ulex europaeus) es el más grande, puede alcanzar los 3 metros de altura y sus espinas son de gran tamaño. Florece hacia finales de la primavera y principios del verano.
  • El “toxo femia” (Ulex galii) es más pequeño que el arnal (hasta 1,5 metros) y florece a mediados de verano.
  • El “toxo gateño” (Ulex minor) es de los más pequeños (alrededor de 80 centímetros de altura) y florece en otoño
  • El “toxo brañego” (Ulex micranthus) es un endemismo del sur de Galicia y norte de Portugal, es decir, que es propio y exclusivo de estas tierras, no pudiéndose encontrar en ninguna otra parte del mundo. Es de pequeño tamaño (entre 20 y 80 centímetros de altura) y florece en el mes de abril.
Flor de tojo congelada
Tojos en acantilado

Así es que en varias épocas del año se pueden ver los tojos en flor, una flor pequeña aunque preciosa, denominada chorima. Se dice que antes, los amantes prometían amarse mientras el tojo estuviera en flor. También hay una leyenda que dice que fue Dios quien puso estas flores en los tojos y el Diablo, por fastidiar, puso las espinas. En consecuencia Dios hizo que los tojos florecieran todo el año para compensar los actos del Diablo.

 

Usos del toxo en Galicia

Se considera que la flor do toxo, la chorima, tiene propiedades antiinflamatorias y beneficiosas para afecciones hepáticas. Antiguamente se preparaba en infusiones para el tratamiento casero de ciertas dolencias y molestias estomacales. Las flores, junto con las ramas y espinas del tojo, también se empleaban como cataplasmas para tratamientos medicinales y antiinflamatorios.

Pero el mayor uso del tojo consistía en recoger las plantas jóvenes, cuando sus espinas todavía estaban tiernas, para preparar los suelos de las cuadras donde dormían animales domésticos como los cerdos o las vacas. De la mezcla de las camas de tojo con los excrementos de los animales se obtenía un formidable abono, el estrume, que se empleaba para fertilizar las huertas.

El tojo se empleaba antes, y se emplea ahora también, en la elaboración del licor de tojo con aguardiente de Galicia y azúcar. Una bebida que además de su agradable sabor calienta el cuerpo y se le atribuyen propiedades beneficiosas para la salud, siempre que se consuma con moderación, claro está.

Flor del tojo

Actualmente, a partir del tojo se preparan geles antiinflamatorios y fertilizantes de gran calidad, y también se exploran las propiedades culinarias de esta planta y su flor. De hecho algunos cocineros preparan la “crema gallega”, un postre elaborado con la flor del tojo y leche de pastoreo de Galicia. E incluso se ha registrado un caramelo elaborado con la chorima que se le echa encima de la crema para potenciar su sabor.

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