¿Es posible hacer orange wines de Albariño?

Orange wines made in Rías Baixas

Los orange wines se pusieron de moda hace unos cuatro años y han llegado para quedarse. Numerosas bodegas españolas se han sumado a la tendencia mundial en la elaboración de este tipo de vinos “blancos con alma de tinto”, los llamados vinos naranjas, orange wines o vinos brisados.

Hay que aclarar que en España tenemos Vino Naranjas de la D.O.P. Condado de Huelva que nada tienen que ver con los vinos brisados, por lo que debemos tener cuidado al emplear este término. Los vinos naranjas del Condado de Huelva están encabezados con alcohol aromatizado con piel de naranja y se someten a un proceso de envejecimiento mediante el sistema tradicional de criaderas y soleras durante un tiempo mínimo de 2 años. Por su elaboración, estos vinos no tienen nada que ver con los que mencionamos aquí, por lo que para evitar confusiones a partir de ahora nos referiremos a ellos como orange wines o vinos brisados.

 

¿Qué son los orange wines o vinos brisados?

Como hemos dicho son vinos blancos con alma de tinto, es decir, son vinos elaborados con uvas blancas que se vinifican como un tinto, esto es macerando el mosto con los hollejos y pepitas durante un periodo variable de tiempo que puede durar desde unos pocos días hasta meses.

El resultado es que los componentes de las pieles de la uva pasan al vino en mayor concentración y por ello los vinos brisados tienen más taninos, más cuerpo, sabor y color que los vinos blancos. Según el menor o mayor tiempo de maceración con las pieles el color varía desde suaves dorados, a colores ambarinos o incluso anaranjados en los más oscuros.

Esta técnica de elaboración tiene su origen en los ancestrales amber wines o vinos ámbar de Georgia, un país que se considera cuna de la viticultura y en el que se elaboraban vinos hace 8.000 años. En España, la recuperación de este antiguo método de vinificación creció de la mano de los elaboradores de “vinos naturales”, especialmente en Cataluña y en la Comunidad de Madrid.

Es importante mencionar aquí que el modo tradicional en el que se elaboraban (y elaboran) en muchas bodegas familiares de Galicia los vinos para autoconsumo seguían las pautas de los vinos ámbar, ya que la vendimia de uvas blancas se pisaba y se dejaba macerar con los hollejos durante un periodo variable que podía ser de horas o días.

Hollejos de uvas blancas
Hollejos de uvas blancas durante la elaboración de los vinos brisados

 

Orange wines de Albariño

Siguiendo la tendencia mundial de recuperación de los vinos brisados, algunas bodegas de la DO Rías Baixas han comenzado a practicar estas elaboraciones con la uva Albariño, la variedad estrella de esta DO, obteniendo resultados muy interesantes.

Inspirado en las prácticas tradicionales de los viticultores del Salnés, la bodega Martín Códax ha explorado las posibilidades del Albariño con una edición limitada de orange wine monovarietal, elaborado con uvas de una finca concreta, la finca Pé redondo, que goza de una mayor exposición solar y permite obtener vendimias con mayor concentración de taninos y polifenoles. El resultado es un vino más seco, estructurado y tánico que los blancos de esta variedad.

La bodega se ha inspirado en el modo en el que se hacían los vinos en el valle del Salnés hace más de 50 años, antes de que existiese la DO Rías Baixas, y mucho antes de que el mercado demandase vinos blancos pálidos y brillantes.

Pero Martín Codax no es la única bodega del Salnés que elabora orange wines siguiendo técnicas ancestrales. Attis bodegas y viñedos también ha creado un vino brisado de Albariño que macera y fermenta con sus pieles durante 15 días. A diferencia del caso anterior, las uvas proceden de viñedos conducidos en emparrado, por lo que “Sitta laranxa”, que es el nombre de este vino, presenta una marcada acidez y frescura que caracteriza al Albariño cultivado de este modo, pero también el cuerpo, el color y la riqueza tánica que le otorga su método de elaboración.

Muchas otras bodegas de Galicia elaboran vinos brisados con Albariño, y también otras variedades blancas, de acuerdo a métodos artesanales que ya se practicaban en estas tierras hace décadas y que ahora se están recuperando. Así pues, la elaboración de orange wines en Galicia es una vuelta a la tradición que muchos consideran, también, un paso hacia la innovación al proponer un producto que rompe con los estándares de vinos pálidos y excepcionalmente brillantes a los que estamos acostumbrados.

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